Presentación

Cuando los condes de Armagnac establecieron sus estados en Lectoure a mediados del siglo XIV, eligieron una ciudad fortificada, central y ya próspera.

De su castillo sólo queda una pequeña parte, el ala oeste domina el valle del Gers. Con un toque de anacronismo, a la manera de estos poderosos señores, párese en el mirador del castillo con una mirada vivaz y belicosa desafiando a los impíos batallones de los condes de Foix-Béarn, de los que los Armagnacs fueron en tiempos rivales...

Estamos de acuerdo en que el mirador es el resultado del notable trabajo de restauración llevado a cabo en 2014.

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